El inicio de la búsqueda (Ginna - Capítulo 5bis)

Pocas veces he presenciado luchas internas tan feroces y sin embargo, la hora de partir se aproximaba, tal como indicaba el manuscrito que acompañaba el mapa:

“La llegada de la enorme Luna, en la época perteneciente al Dios Cangrejo, iluminará desde su nacimiento y durante toda esa noche el recorrido. Señalará sobre todo el ORIGEN, guiando a los decididos viajeros hacia la ruta del Tesoro.”


Pudo intuir, mediante los iconos del mapa y el texto, que debería ver esa llegada de la gran luna llena desde la costa, desde la cima de la torre de un antiguo castillo abandonado por sus nobles y ocupado ahora por traficantes de esclavos. Tan solo faltaban tres días para esa luna llena y Ginna no daba señales de vida.

Una vez más retorcidas pesadillas le atormentaron por la noche. Le condujeron a lo más profundo del bosque, donde solo los más locos o los suicidas se atreven a adentrarse, acompañado por la oscuridad. Ahí seguía esa pequeña cabaña de vieja madera, el humo que salía por la estrecha chimenea le indicaba que no estaba solo en ese lugar, alguien estaba dentro. Cientos de gatos jugaban, se perseguían y se peleaban entre ellos, alrededor de la cabaña. Maullaron frenéticamente al verlo llegar, rodeándolo de forma desafiante mientras el guerrero continuaba avanzando lentamente, sin llegar a detenerse, sin apartar la mirada de la carcomida puerta de la entrada principal. Al llegar junto a esta se abrió sola y una voz sonó desde el interior, invitándole a pasar. Era la vieja y rechoncha hechicera que le habló por primera vez del preciado tesoro hacía años atrás.

Hechicera - Veo que tienes un nuevo mapa....

LeGNa - ¿ es este el verdadero que me conducirá al tesoro ?- pregunto decidido.

Hechicera - ¿Tu crees que lo es?
Habitualmente la hechicera contestaba con otra pregunta, algo que sacaba de quicio al bárbaro que se encogía de hombros pues esperaba hallar más respuestas que preguntas.

Hechicera - si conseguís descifrarlo correctamente entre los dos, lo será.
LeGNA -¿ Entre los dos? ¿que dos? ¿Ginna y yo? Continuaba preguntando él extrañado.

Hechicera -¿Ginna? No sé quien es. Sé que una Dama Blanca te acompañará en la búsqueda del tesoro desde su inicio. Cuando estés preparado. La necesitarás, pero solo lo conseguirás si esa dama continua a tu lado hasta el final. Deberás hacer lo posible para que ella continue y ella debería hacer lo mismo contigo, si deseáis ese Tesoro. Será en muchos momentos muy duro, pues el camino esta cargado de pruebas que deberéis afrontar juntos si las queréis superar.

Hablaba lentamente, como cansada, ahogada en sus propias palabras y pronunciando entre suspiros, extraños pitidos que salían de su interior con cada sílaba.

LeGNa - ¿Pero es Ginna esa mujer? -De nuevo el guerreo insistiendo - ¿es ella la dama blanca?

La hechicera le miró fijamente y contestó molesta por tanta impertinencia.

Hechicera - ¿quieres tu que sea Ginna tu Dama Blanca? ¿Quiere ella serlo? Vamos muchacho! debes mirar su interior para saber si ella lo es, pero sino consigues verlo claro solo te quedará elegir : Valorar, arriesgar y creer que lo es con todas tus fuerzas o pensar que no lo es con todas sus consecuencias, de ti dependerá.

LeGNa -¿Debo esperarle entonces? -Dudaba Legna.

Hechicera -¿Ginna cree realmente en tu tesoro?

Legna volvió a encogerse de hombros y negó con la cabeza. La vieja lo descolocaba. Creía que le daría contestaciones y no le conseguía sacar nada claro.

Hechicera -La fe es algo innato en los humanos. La tenemos desde niños, tenemos fe de conseguir cualquier cosa, pero por diversos motivos la vamos perdiendo a golpes. ¿tu Ginna tiene FE en ti? ¿tiene FE en tu tesoro? Tu Dama Blanca si la debe tener.

Si consigues llegar a contestar de forma afirmativa a esas preguntas, el camino será muchísimo más sencillo, de lo contrario...
La anciana hizo una larga pausa y le miró tristemente con los ojos vidriosos, mientras negaba con la cabeza... no lo alcanzaréis.

El bárbaro se quedo mudo, serio y pensativo. No tenía más preguntas y temía encontrar la contestación a las de la hechicera. Ella se giró y continuó haciendo sus pócimas, ignorándolo una vez más.

Al salir, él se detuvo unos segundos, ella le volvía a hablar, pero esta vez sin ni siquiera mirarle.

Hechicera- Bárbaro de joven espíritu, no temas tu también, sé valiente. En cierto modo, su valor depende en gran parte del tuyo, al igual que tu coraje dependerá del suyo. Divertiros si iniciáis esa búsqueda juntos porque será lo único que luego recordaréis.

Se despertó del sueño. De nuevo una extraña pesadilla. Una vez más recordaba todo como si lo hubiese vivido y esa noche, sintió más fuerza que nunca para luchar. Juró con rabia a sus dioses, que nadie ni nada le iba detener en su búsqueda. Arroyaría a cualquier enemigo por fuerte y peligroso que fuese, a cualquiera que intentase interponerse entre el tesoro y él.
Les abrirá en canal con su pesada espada, escupirá en sus entrañas cuando se retuerzan agonizando, sentirán su salvaje furia imparable hasta la victoria o hasta caer derrotado en combate.

Los brujos hechiceros continuaban sus arrítmicos bailes y sus cánticos a la Diosa Lluvia. Por contra, los fieles del templo del sol, imploraban a su Dios que les ofreciese de nuevo su energía vital con sus constantes rezos.

Legna enloquecía entre los unos y los otros, solo tenía temor y a la vez, la suficiente fe, en que Ginna apareciese pronto, con o sin
tormenta. Pero al final el cielo se partió crujiendo con un ensordecedor trueno y las primeras gotas empezaron a caer. Llegó furiosa la tormenta esperada. El guerrero cogió su negro caballo para salir, su espada había recuperado el cortante filo, su arco recién tensado, las puntas de las flechas empapadas en un mortífero veneno aguardaban a sus enemigos. Totalmente curado se dispuso a marchar.

Desde las sombras apareció la silueta de una mujer, se movía nerviosa de lado a lado como una pantera enjaulada, era Ginna. La lluvia hacia que la ropa se le pegase como una segunda piel dibujando perfectamente su femenino contorno. El guerrero sintió el deseo de abordarla, el brillo de sus ojos había vuelto, sus pulsaciones se disparaban de nuevo. Sentía la necesidad de abrazarle, besarle, de estar en contacto con ella. Le ofreció subir a su caballo para partir, pero ella se negó. Podía sentir el deseo en su mirada y sin embargo sabía que no había llegado el momento para Ginna.

Ella trato de explicarle que tenía otros planes, otro tesoro que buscar, mucho más sencillo, sin saber si era mucho más grande. Él, indirectamente, consiguió la respuesta a las preguntas de la hechicera, dos negaciones. No quiso perder más tiempo, le entendía perfectamente y sabía que nada podía hacer. Tal vez estaba completamente equivocado pero decidió seguir su camino, no tenía alternativa.

Se despidieron con un intenso abrazo en medio de esa tormenta, una brillante mirada cargada de lagrimas a punto de saltar y una poco sincera sonrisa. Esta vez no se guardaban ningún tipo de rencor, quizás algo muy diferente a eso pues los dos habían vivido una bonita historia al final. Estaba todo perdonado. Tarde o temprano se volverían a encontrar, sería esta vez como amigos y podrían explicarse mutuamente sus aventuras compartiendo bebida y mesa en alguna taberna.

Montó en su caballo y empezó a galopar, cada vez más deprisa hasta que desapareció entre la espesa niebla. Continuó corriendo, obligando al animal a ir cada vez más rápido, con rabiosa paz interior, los recuerdos bombardeaban su mente incesantemente, los vividos y los soñados, su corazón se encogía poco a poco. Sus lagrimas internas. Durante unas horas, con la mente totalmente bloqueada, dejó que el destino guiara sus pasos sin saber bien hacia donde le llevaban, solo esperaba que fuese hacia la búsqueda del más bonito y anhelado Gran Tesoro...

...Algo que a la anciana hechicera se le olvidó mencionar, pues ese tesoro no era más que el único y verdadero AMOR.



...Y en lo más alto de la torre, acompañado únicamente por su fiel perro, elevó el mapa del tesoro apuntándolo hacia la redonda Luna llena. Fue entonces cuando ésta inyectó su potente luz a través del mapa y al filtrarse mostraba extraños símbolos, ocultos a simple vista, dando otro completo sentido a toda la búsqueda.
Era justo la ayuda que necesitaba, la ayuda de la solitaria luna, ¿la ayuda de su Dama Blanca? pensó él mientras leía el mapa:

“Espesas nubes negras cubrirán la luna, el cielo entero se oscurecerá, la tierra se volverá infierno y Ángeles descenderán como Diablos. La maldad llamará nuevamente a su puerta y una vez más deberá plantearse el hacerle frente o dejarse llevar.”

Al verlo, se dio cuenta de todo, no pudo reprimir derrumbarse cayendo de rodillas contra el suelo, mientras sentía como toda su fuerza se esfumaba en ese maldito instante. Rompió a llorar con depresiva rabia. Ahora reaccionaba, sabía que Ginna ya no vendría, hasta el último momento mantuvo la esperanza, la ilusión de que fuese ella su Dama Blanca, en ese momento era totalmente consciente de sus sentimientos, sabía que estaba completamente loco por ella, pero eso no servía de nada, ya le había perdido.

Ahora creía tener a su verdadera Dama Blanca. La enorme Luna Llena. Maldijo a la bruja. Tristemente, se daba cuenta que seguiría solitario el resto de su vida, vagando y buscando eternamente tesoros que posiblemente no encontraría.

2 comentarios:

  1. Podrías haber escogido el camino fácil, una bonita história de amor, de esfuerzo, de superación... Escribirlo todo con tinta muy muy negra, para luego envolverlo con un gran lazo de color rojo pasión.

    Pero la vida no es así, la vida te hace sufrir para después no poder ni siquiera olvidar lo desgraciado/a q llegas a ser. Te da momentos de felicidad extrema, momentos en los q sientes q ya no perteneces a este mundo, en los q crees ser la persona más afortunada, para luego arrebatarte tu ingenua sonrisa con un cuchillo fino, muy fino, pero más afilado q cualquiera. Para no dejar secuelas a simple vista, pero el corazón destrozado.

    Un beso, querido guerrero, suerte en tu búsqueda, con tu querida Dama Blanca.



    PS: tu buscas un tesoro y yo busco un seudónimo; para poder ir dejando mi huella, para q el día en q este blog se llene de comentarios los míos no se mezclen con los demás. No me preguntes el pq, pq ni yo misma lo sé. Iré pensando... encontraré el acertado, algun día

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  2. No puedo dejar de pensar en que tu eres tu propio Tesoro, si logras conocerte, entenderte, perdonarte, superarte, si logras encontrar motivaciones interiores dejando el exterior a un lado, si logras quererte...habrás hallado lo anhelado...si logras encontrar a una persona o una persona logra encontrarte a ti para compartir esa realidad....bufff...q puede haber mas grande...el camino no es facil, surgen dudas, te confundes, te sientes perdido, ni si quiera encuentras sentido a nada....pero dicen que el movimiento se demuestra andando...por lo menos yo no quiero dejar de hacerlo........

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