Wrong again

Hay días en los que despiertas con ganas de no abandonar los sueños, días extremadamente sensibles en los que intentas parar de llorar sin lograrlo, pues algo te va consumiendo por dentro cada vez que te esfuerzas y terminas dejándote llevar tratando de sacarlo de esa extraña forma. Cedes y con ello cae a la vez tu fuerza para levantarte. Incluso después de un buen rato, sientes un nudo en la garganta, el mismo sabor amargo que te va atragantando lentamente hasta que vuelves a explotar. Ni siquiera le encuentras una explicación lógica, no ha cambiado nada desde ayer... quizás es por el hecho de saber que mañana tampoco cambiará nada. Te invade una incomoda sensación de vacío, de soledad y aun así no soportas a nadie a tu alrededor y terminas pensando, una vez más que necesitas estar sólo. Vuelves a escuchar la misma intensa canción una y otra vez, torturándote lentamente. Sientes que tu vida sigue paralizada en el mismo punto, no avanzas aunque tampoco pretendes hacerlo, sigues desangrándote, perdido dentro de ese laberinto. Vuelves a estar como al principio, pensando de donde sacarás la fuerza para levantar ya que lo poco que recuperas lo usas para tratar de desahogar con rabiosas lagrimas esa sensación de tu interior. De nuevo pensando en reaccionar cuando lo único que quieres es volver a dormir...


PESADILLAS VARIAS

Soñarse con otras personas manejando veneno advierte que se está rodeado(a) de gente que trata de hacerle daño.Soñar que los propios familiares están envenenados advierte que se sufrirán daños ocasionados por desconocidos.
Vernos con espada en mano: Autoridad interna.
JARDÍNFelicidad espiritual. Aumento de fortuna. Trabajo agradable en perspectiva.
Soñar ventanas abiertas sugiere que sospecha que le están espiando, por lo que le ocasionará diversos problemas.
Si mira por la ventana hacia dentro, significa que últimamente se ha estado preguntando sobre sus sentimientos o comportamiento.
SERPIENTE La fuerza sexual. Blanca, de color o de colores: es la manifestación de la Divina Madre. Mansa: Que hay potencia sexual. Que ataca: Mujer que ataca sexualmente o viceversa, peligro de caída, perfidia de hombre o traición de mujer, incubo o subcubo es una mujer que ataca, enemigo en el cuerpo físico. Mansa: Aguas seminales, energía. Que muerde: Caída física o interna. Infidelidad de la pareja (del conyuge). La fuerza sexual, victoria para el que la mata, sabiduría. Kundalini o fuerza superior, naturaleza superior. Serpiente Ver una serpiente, si ataca son problemas, enemigos; si es mansa, la naturaleza a su favor.

MONSTRUO GELATINOSO: Guardián del Umbral, demonio, yo interno.

Soñar de alguna manera la muerte insinúa que se anhela un cambio de vida importante, por ejemplo, en lo económico, en el hogar, en el empleo, en las ocupaciones de negocios; en fin, de una renovación de su vida.

Soñar a la muerte puede ser también consecuencia de extremo cansancio y agotamiento físico, que entre otros efectos produce melancolía y decepción por nimiedades en la vida cotidiana.
Este sueño también suele ocurrir después de haber vivido con gran entusiasmo por falso optimismo y grandes esperanzas, pero todo ello fracasado; en consecuencia, la muerte sólo simboliza pesimismo y depresión pasajera que dará lugar a nuevas ilusiones y esperanzas.
Soñarse en agonía insinúa que el sufrimiento y el esfuerzo realizado en su vida le permitirán disfrutar de una vida mejor en el futuro.

Soñar animales salvajes muriendo insinúa que los males que de alguna manera están afectando al soñante pronto acabarán.

PELIGRO Evitarlo: Fundada desconfianza.

ESPEJOTraición, engaño Verse en un espejo, le llaman a la auto-observación

La madera cortada en tacos o en tablas es un sueño de riqueza y satisfaccion.

El origen


"Solo en la medida en que nos exponemos a la aniquilación una y otra vez, encontramos aquello que nos hace verdaderamente indestructibles."
(Pema Chödrön)



Despierto... o eso creo.

Inmóvil, voy palpando mentalmente todo mi cuerpo, sin dejarme nada, despertándolo lentamente, analizándolo con sumo cuidado para evitar alguna desagradable sorpresa. Por suerte todo está en su sitio. No falta nada y el dolor ahora es soportable.

Abro ligeramente los ojos, con desconfianza. Me encuentro de nuevo, metido en la absoluta oscuridad que me ofrece la profundidad de la noche, encerrado entre los muros de un pozo que se extiende hasta el infinito.

De forma metódica llega el turno de conocer que es lo que me rodea y temeroso por lo que tenga al lado me detengo un instante. Tratando de percibirlo escucho el silencio. Ese momento de calma que todos necesitamos en algún momento lo saboreo yo a estas horas, cuando mi mente permanece más despierta, cuando todo el mundo duerme. La suave y fría brisa me acaricia , trato de escuchar para saber desde donde viene, como mueve pequeñas hojas secas en la lejanía produciendo un dulce tintineo con sabor a libertad.

Hace muchos días que no veía la luz. Ese profundo pozo negro en el que había caído me lo evitaba una vez más. Exactamente no sé en que punto estoy y trato de averiguarlo, trato de sentir si he salido ya, pues sigo viendo oscuridad a mi alrededor. Es sólo la noche. Respiro. Vuelvo a inspirar esta vez con más fuerza, cargando mis pulmones de aire. Aun agotado, siento que este aire es renovado, entra en mi abriendo mi interior de una forma esperanzadora.

Mientras la oscuridad me oculta daré un paso más. Extiendo muy lentamente los brazos tratando de encontrar un vacío al que me estoy poco a poco acostumbrando. Giro mi cabeza a ambos lados. Nadie. Te espero, sin saber si me visitarás, como ayer, entre los sueños esta noche.

Vuelvo a inspirar profundamente, esta vez de forma pesada, como si esa respiración fuese a contestar todas mis preguntas. El contraste entre la tranquilidad exterior, el ritmo de los acontecimientos y la velocidad con la que aparecen, se retuercen y desaparecen mis pensamientos, mis preguntas, mis rápidas e inconsistentes conclusiones me ahogan. Siguen sin respuesta, pero he dado un paso más.

Vuelvo a pensar en mi situación actual tratando de saber en el punto en el que estoy. Debo conocer eso para situarme en el mapa. Creo que aun lo conservo aunque no lo pueda ver. Empiezo a indagar en mi interior en busca de la clave. Sin ver el camino ya temo las piedras con las que tropezaré. Siempre las mismas hasta que aprenda y no me gusta la idea. Evaluo el mísero saldo de una batalla más. He ganado en experiencia, he perdido en confianza.

...y desconfiado me cierro, ajustando una dura coraza alrededor de mi pecho con fuerza y aun sabiendo que con tu delicadeza me la podrás quitar. Cada piedra en el camino es diferente, puedo conseguir el tesoro. Debo de partir de esa base, aun habiendo avanzado debo partir de cero y volver a empezar sin saber donde me conducirá todo esto. Sea como fuere, debo dejar todo atrás y si quiero conseguirlo mi situación ahora sólo puede ser una. De nuevo el inicio. El origen.