Luchas Internas (Ginna - Capítulo 5)

" A veces dejamos de lado un sueño por miedo a fracasar y otras veces, mucho peor, por el simple miedo a triunfar.
Lucha con todas tus fuerzas por tus sueños hasta el finalsin temor, así nunca te arrepentirás de no haber hecho algo más."

LeGNa

Quedaron para el día siguiente en el mesón de Sir Donald. Como siempre, el bárbaro llego puntual, cuando el sol estaba en su punto más alto. Comió mientras esperaba y una vez más, se sintió solo, Ginna no llegó a la cita. Durante los siguientes días preguntó por ella pero nadie le supo decir nada concreto. Unos decían que le habían visto marchar del poblado. Tristemente, una vez más, la chica había vuelto a desaparecer. Podía entender cualquier cosa, que era muy joven, que necesitaba endurecerse poco a poco buscando pequeños tesoros, trabajos fáciles y rápidos. Incluso que eso sería bueno para ir preparándose hasta llegar al punto donde estaba él y poder así empezar la búsqueda de algo importante, el preciado tesoro, el último gran esfuerzo que le retiraría, con garantías. Pero solo se trataba de convencer a sí mismo. Empezaba ya a justificarle demasiadas veces.

Todo le había hecho pensar hasta ahora, que posiblemente ella sería la mujer que le acompañaría en esa búsqueda. Tras la nueva decepción, el guerrero solo tenía dos opciones: Seguir el rastro hasta encontrarla o bien asimilar que sus caminos se separaban. Esta última, fue la opción que escogió, pues sabía que él sí estaba totalmente preparado, podía arriesgar todo por encontrar ese preciado y desconocido tesoro, costase lo que costase.

Así que decidió emprender su viaje en ese momento. Al marcharse del poblado, mientras caminaba, sintió una enorme ola de tristeza y soledad que le cubría casi hasta el punto de ahogarle. La ansiedad se apoderó de él. Empezó a pensar en todo lo vivido con Ginna. Todos los intensos momentos. Soñaba despierto en todas las cosas que había pensado conseguir con ella, dándose cuenta que lo estaba dando todo por perdido. Le faltaba el aire, medio mareado, apretó sus mandíbulas, encogió su abdomen, tenso sus brazos, cerrando con rabia los puños, levantándolos con todas sus fuerzas, abriendo la boca para conseguir una bocanada de aire hasta que pudo gritar salvajemente como nunca lo había hecho antes. Sus ojos se empaparon de rabiosas lágrimas a punto de saltar.
Sabía que guardaría, en uno de los privilegiados lugares de su memoria y con un cariño muy especial, esa bonita historia vivida con Ginna. Explicaría más tarde ese relato a hijos y nietos a modo de cuento, cuando estuviesen preparados para oírla. Cuanto más lo pensaba, mayor presión sentía en su pecho.

Durante unas horas, con la mente totalmente bloqueada, dejó que el destino volviera a guiar sus pasos, sin saber bien hacia donde le llevaban, sólo esperaba que fuese hacia la búsqueda del más anhelado y preciado Tesoro.

"Hoy es un nuevo día y cada uno de nosotros somos diferentes. Puede que los sentimientos sean los mismos, puede que el dolor solo se atenue a ratos, pero al fin y al cabo, sólo tenemos esta vida y esta vez me la quiero jugar. El destino puede tener marcados nuestros pasos pero somos nosotros los que decidimos cuando y como darlos."

Por la mente del guerrero pasaban tormentosos recuerdos torturándole:

Guerrero- Un solitario baño a la luz de la LUNA. El sonido de las olas me trae tus recuerdos en suaves golpes, tu respiración lenta y profunda, tu olor mezclado con el del mar. Puedo sentir tu piel cerrando los ojos y al hacerlo dejo que pequeñas y rabiosas lagrimas se mezclen con los millones de gotas saladas del mar. Solo un salvaje grito salido de la más cruda impotencia me devuelve a la fría realidad de este mundo. Mañana será un nuevo día...

Guerrero- Una vez más, estoy hundido en el más oscuro de los pozos. Puedo oler la humedad de las paredes, sentir el intenso frío penetrar hasta mis huesos, es algo que recordaba perfectamente y lo vuelvo a sentir. Estoy cansado de buscar siempre una salida para terminar cayendo de nuevo. Mi cuerpo esta completamente dolorido, son hemorragias internas lo que hace que brote la sangre por mis orificios, lo peor es que aun no soy consciente del tamaño de estas heridas pero sé que esta vez el golpe ha sido más fuerte de lo que esperaba. Despierto del triste sueño y solo tengo ganas de seguir durmiendo. Dormir para no despertar hasta desaparecer en el olvido. Pero solo soy un guerrero y se que moriré luchando.

El dolor de los dos tras la separación era evidente. El guerrero no era el único que sufría, Ginna también pensaba para ella misma:

Ginna- Si solamente con imaginar, te pudiera lastimar, no te imaginas lo que haría. Si te odiara de verdad... Te cosería los dedos, ataría tus manos, pues todo lo que tocas lo haces pedazos. Vivo mi agonía en un mar de angustia, sumergida, mi vida se desliza en un caño de demonios que quieren tomar mi alma y destruirla, sería traicionar la capilla de mis sueños y así volver a la nada en la que estaba.

Ginna- No sabrás nunca quien soy y porque te deseo tanto, pues prefiero vivir tras el anonimato , pues prefiero vivir en silencio, pues prefiero morir en TU SILENCIO.

Ginna- Siento mi alma estar en caos, en silencio perturbador,tranquilizador. Mi corazón cayo y no me había enterado hasta hoy con lagrimas de sangre, las sentí una a una porque estaban todas consagradas con angustia y agonía.

Ginna- Eres veneno, lo sé, se que me matarás, sé que acabarás conmigo y aun así, sigo deseándote, necesitándote, sin ti me falta el aire, contigo tambien... y aun así, no puedo dejar ni un segundo de sentirte, de pensar en:

IESETU DAB LA QURM ANCARO ------ --- -- ---- ------.

Pasadas las horas, el guerrero se detuvo derrotado por el cansancio. Inspiro profundamente y con los ojos aun empapados en rabiosas lagrimas, miró al cielo. Se avecina tormenta, dijo en voz alta. En el aire se podía oler la humedad y junto a ella la rabia acumulada de los dioses, algo no les estaba gustando. Golpeó el suelo con fuerza y poniéndose de pie de nuevo comenzó a desandar sus pasos, esta vez pisadas más fuertes y rápidas marcaban el terreno. Con la vista fijada en un punto cualquiera del infinito. Empezaban a caer gotas, le empapaban pegando la ropa a su piel, dificultandole el paso, pero no sedetenía. Estaba enloqueciendo poco a poco, sonreía con sarcasmo como en el campo de batalla, cuando todo lo tenía perdido y continuaba luchando con rabia. Ya incluso, hablaba solo, en voz alta.

Guerrero- Creo en el destino, sino no habría entrado aquí, me habría marchado o no habría vuelto nunca más, pero aquí sigo. Solo. Con las mismas ideas claras, pero sin la confianza con la que entré el primer día en esta asquerosa taberna. Después de todo sigo aquí, casi sin saber porqué. Lo tengo todo en mi contra esta vez. Lucho solo. Debí haber marchado a buscar el Tesoro, pero algo en mi interior se retuerce diciéndome que tengo que esperar. Los dioses me envían señales, de estas cosas no sé mucho, parece que no las sepa interpretar... sólo sé combatir. Sólo soy un guerrero.

Guerrero- Creo que ella se ha ido y esta vez no volverá. Todos lo dicen, pero ella no es como todos. Maldito diablillo de alegre rostro, sabía que no me debía traicionar, ya le había avisado, sabía que no se podía fugar, que me iría solo y extrañamente siempre consigue que le crea. Algo me dice que volverá, sabe que la necesito para encontrarlo y dudo que no quiera el mejor de los tesoros, por muy complicado que se haga el conseguirlo.
Le avisé del duro camino hasta él, le conté lo difícil que sería. Podría partir solo, puede que tuviese más posibilidades (sonriendo irónicamente) pero sería volver a empezar y algo en mi interior me dice que ya he encontrado lo que buscaba.

Guerrero- Hoy sonrío, quizás mi sonrisa parezca la de un loco, tal vez es la de un cuerdo en un mundo de locos. Podía haber sido tan fácil... Toda la noche caminando, pensando. Tengo todo en mi contra, es una pelea perdida donde abandonar herido sería la mejor de las soluciones. Esta vez la llamada de mi tótem me retiene y aquí vuelvo a estar, en esta apestosa taberna esperando.
El me da la paciencia suficiente para esperar, acompañando mi soledad, me imprime su fuerza para seguir luchando hasta el final.

Guerrero- Sé que ella me ha alejado, manteniendo sus distancias y desapareciendo. Sé que no puedo ir tras sus pasos y en lo único que confío es en que vuelva. Sé que es muy posible que este perdiendo el tiempo pero ya lo he perdido demasiado buscando sensaciones que por fin había encontrado. Esa maldita hechicera... ¿que raros polvos me dejó? ¿Porque se los tuve que poner en la copa de Ginna esa noche? Aun no sé cual era su efecto pero desde aquel día todo cambió. Hoy es un nuevo día, hoy todo puede ser diferente.

La tortura la podía sentir Ginna también pues todo el mundo a su alrededor, le prohibían verle. Le dicen que ni se le ocurra fiarse, que no se quite su escudo, que no le de la espalda, porque fue un ladrón, mercenario, asesino, pirata, caza recompensa, un guerrero, ¿quien iba a querer fiarse de alguien así? solo alguien que hubiera sido como él, solo alguien que hubiera tratado con ese tipo de guerreros.
Todo le había hecho pensar que posiblemente él sería el hombre que le acompañaría en esa búsqueda.
Ella sólo tenía dos opciones:
Seguir el rastro hasta encontrarlo o bien asimilar que sus caminos se separaban. Esta última, fue la opción que escogió, pues sabía que él si estaba totalmente preparado para arriesgar todo por encontrar ese preciado y desconocido tesoro, costase lo que costase, pero ¿y ella?, ¿estaba ella preparada?
Durante esos días la tortura fué constante para los dos, sus mentes trabajaron más de lo que habían hecho hasta ahora, las dudas y los sentimientos estaban a flor de piel. No podían estar el uno sin el otro pero no se terminaban de dar cuenta. El guerrero hasta soñaba con ella:

Guerrero- Abro los ojos, despierto de nuevo sobre una rugosa mesa de madera, mi jarra está junto a mi, volcada, derramando la poca sangre de los dioses que queda en ella. Palpando mi cabeza, siento el terrible mazazo que he recibido en esa pelea y que me ha hecho dormir. Despierto solo y no entiendo nada. Un harapiento borracho se me acerca y me explica que ha visto a Ginna en esta andrajosa taberna, mezclada entre la gentuza que la visita. Entre sueños, creo haberla visto hasta yo, pero la busco entre la mediocridad de la clientela y no la encuentro. Me parece imposible, pero cuentan que los niños y borrachos dicen la verdad. Ahora no entiendo nada. Solo deseo sentir y rezar a los crueles dioses para que me ayuden en esta batalla, que me continúen otorgando fuerza.

Los dos se culpaban por sus errores, sentían más de lo que se decían y habían jugado a un arriesgado juego con fuego, en el que se podían quemar. Se preguntaba ella donde conduciría todo esto, después de todo, después de lo que pasó, de descubrir como ella le engañó y de que él juro a su cruel dios que le arrancaría con sus propias manos el corazón y bebería de él si trataba de engañarle. Le entró de nuevo miedo.

Guerrero- Dudo que haya vuelto, yo le fallé. Trataron de traicionarme y les tendí una trampa. Ese ha sido mi error. Descubrí tarde, que me equivoqué, no del todo, pero me equivoqué. Estuve a punto de arrancar su corazón con mis manos pero su mirada me frenó, algo tiene dentro esa loca chica. Supongo que si vuelve será por venganza o por el tesoro, es lo lógico, pero aun así, sin saber porque, confío en ella. Algo me dice que lo debo hacer. Siempre escogí el camino fácil, siempre desaparecer y empezar nuevas aventuras, nuevos intereses o nuevas batallas. Esta vez me enfrento a un duro juego donde la cara o la cruz de una antigua moneda decidirá: TODO o NADA y antes de tirar la moneda ya sé lo que quiero.

Ginna- Solo me he vengado de dos personas en esta vida, y no logre nada, así que no creo que me quiera vengar, ni tampoco quiero el tesoro, solo quiero estar tranquila, ¿te suena? ya no quiero jugar, me da miedo, me das miedo, ... - pensaba la guerrera, mientras intentaba odiar a lo que mas le hizo sentir.

Guerrero- Quiero volver a verle, necesito volver a sentir TODA la PASIÓN, mirarle a los ojos y penetrar en su interior, bajar sus barreras o derribarlas a golpes y conocer exactamente que es lo que hay dentro. Sin engaños esta vez. Deseo buscar el tesoro con ella, sabe que la necesito. Sin peligrosos juegos. Es muy posible que no vuelva, lo tengo todo en mi contra y aun así escojo esperar, a pesar de mi lucha interior.
Ella debe dar los pasos hasta mi, es la única solución después de haberme apartado de nuevo. Es muy probable que no lo haga, es lo que me dicen todos, no se debe esperar. Aun así creo en ella, sé que es diferente.

Ginna- Tengo miedo de no volver a verlo, pero también tengo mucho miedo a volver a verlo... si lo veo, si lo miro, si lo siento, si lo rozo o lo huelo, se que caeré, no podre escapar, se que no podré mantener las barreras mucho tiempo, y si eso pasa, no se donde puedo acabar... no sé que será de mi, pero en lo único que no puedo dejar de pensar, es en que será de él.

Ginna- ¿Realmente fue lo mejor que me paso en la vida? no creo, pero ¿y entonces? que me pasa, ¿porque no puedo dejar de pensar en él?¿porque no puedo pensar en otros? porque pienso que debe ser así, que así permanecerá en mi mente lo bonito que él me dio. Por otro lado, ¿porque pienso que debo arriesgarme? ¿para que me arranque el corazón? o ¿implemente porque tengo ganas? ¿y si nos equivocamos los dos?¿ y si solo fue algo que nuestras mentes creó porque teníamos demasiadas ansias de sentir?

Guerrero- Puede que esté enloqueciendo o puede que ya lo estuviera antes de que todo esto pasara. Sonrío a pesar del temporal, al mal
tiempo buena cara! Pero es la locura la que me hace sonreir. Quizás será este maldito vino. He perdido la cuenta de las jarras que llevo y a pesar de eso mantengo alerta mis sentidos. Su recuerdo es aun imborrable. Juego con mi cuchillo sobre la mesa, clavándolo una y otra vez. Recuerdo cuando ella lanzó su daga en la playa. Ella trata de poner barreras siempre, lo sé, pero las bajará. - Solo debo tener paciencia, me digo a mi mismo y lo vuelvo a clavar con rabia. Me siento como un tigre enjaulado y aun desconozco cuales son mis barrotes o como de gruesos son para poder romperlos.

Ginna- ... después de todo, ¿podría ser bonita?¿podría confiar el uno en el otro? ... ¿porque me hacen esto, porque no me dejan tranquila? malditos dioses, ... llevadme al más oscuro, triste, angustioso y tenebroso lugar y dejadme ahí para que sea capaz de sobrevivir y demostrarme que no hay nadie más fuerte que yo.

Guerrero- Despierto nuevamente del oscuro mundo de los sueños. No tengo nada, así que nada puedo perder. Sólo los recuerdos que ahora se vuelven dolorosos, vuelvo a recordar y mis entrañas se remueven. El nudo, en la boca del estomago y en la garganta durante todo el día, no me deja respirar, me ahoga lentamente. Debería ir a prepararme para el combate pero permanezco inmóvil, pensativo, me falta otra vez la fuerza. Son oleadas de rabia las que me hacen sacar ánimos de donde no los hay. Constantes preguntas retumban en mi cabeza y no tengo respuesta para ellas. Debo dejar de beber y salir de esta putrefacta taberna. Caminar bajo el cielo estrellado durante toda la noche y confiar en que la confidente luna me otorgue respuestas.

Guerrero- Trato de ser justo, trato de luchar por justas causas con todas mis fuerzas y ni siquiera sé, si ésta lo és. Maldita hechicera, maldito diablo de Ginna. ¿Donde están las señales ahora? ¿Porque dudaba ella? ¿Porque ha sido necesario que pasase todo eso? Se lo dije, tus dudas me harán dudar a mi y a pesar de todo lo que pasó, le sigo creyendo. Es extraño, esa chica no me dio nada y me hizo sentir todo. Es extraño que a pesar de todo lo ocurrido le siga esperando, siga creyendo en ella cuando ya no tengo motivos. Si le llego a ver, no sabré ni que decir. Su mirada me cautiva, su sonrisa me enloquece y su interior me encanta como un hechizo.

Ginna- Ni siquiera sabe quien és, ese maldito guerrero, que tan cruelmente la descubrió, sin darse cuenta que ella le podría haber dado lo que buscaba, solo necesitaba algo más de tiempo, solo algo más de tiempo -repetía ella sin cesar, sin dejar de sentir odio, sin dejar de sentir rabia, ira, impotencia ... y con el único pensamiento de declararle la guerra, una de las guerras más sufridas que conocería, sabiendo que no conseguiría nada. Ginna gano muchísimas batallas, seguramente muchísimo más duras de la que el guerrero parecía ofrecerle.

Guerrero- Mi espada es de un valor incalculable para cualquier ejercito, tiene la fuerza y la experiencia en muchos combates, debería estar ofreciéndola al mejor postor y sigo aquí. Rabioso. Ese anhelado tesoro se esta volviendo inalcanzable y cuanto más tiempo pase sin ir a buscarlo más oportunidades tendrán otros de conseguirlo. Debería salir en su búsqueda yo solo, pero mi tótem me sigue reteniendo, sé que le necesito a ella y aunque no sé porque le espero. Tal vez nunca lo llegue a saber, tal vez esté totalmente equivocado y ni siquiera exista ese poderoso tesoro, pero si existe lo encontraré cueste lo que cueste. El vino adormece mis sentidos. Inspiro con fuerza, cierro los ojos y vuelvo a sentir su tierno abrazo, ese abrazo que me ha hecho retroceder. Creo que los dioses me odian torturándome con esas sensaciones.

Guerrero- Puedo ser el más cruel en el campo de batalla, solo confío una vez, si pierdes la confianza lo pierdes todo, si la mantienes...lo ganas TODO. Con ella parece distinto, es diferente a las demás y hace que mantenga esa confianza a pesar de todo. Al igual que hacían mis antepasados, yo buscaba a una sola mujer, una Dama Blanca. Una mujer que me valorara tanto, que hiciera sentirme único, sentirme libre, que me diera la confianza para poder creer que sería una buena madre, con personalidad fuerte para afrontar todos los problemas que trae la vida, con ganas de luchar por mi. No me gustan las princesas que lo han tenido todo, no saben valorar, no han tenido que luchar en esta dura vida...

Ginna- Puede que nunca existiera tesoro, ni búsqueda, puede que nunca existiera él y los dioses me dieran la lección que esperaba, castigándome, sin aflojar la cuerda en la que me siento prisionera, ahogándome sin piedad o puede que si existiera tesoro y lo tuviera él, fuera él, ¿sería él? creí pensar que era diferente, y ahora sé que lo es, tan diferente que asusta!

El guerrero sabía que era lo que quería exactamente. Sabía que no se juntaría con cualquiera. A la vez necesitaba sentir la libertad de esa persona, saber que en todo momento que le escogía a él, eso le haría sentir especial, único, el mejor y eso precisamente le trataría de hacer sentir a ella cuando le encontrase. Eso le daría la seguridad necesaria.
Golpeó duramente con sus puños las columnas de madera de la vieja taberna hasta que le sangraron los nudillos. El tabernero se quedó en silencio, viéndole marchar. Cruzó su mirada con el resto de cotillas borrachos, ladrones, piratas y demás gentuza hasta la salida, sin que nadie se atreviese a decirle nada. En su mirada se podía leer la rabia contenida de un tigre herido y hambriento, una explosiva mezcla. Al llegar a la calle respiró, necesitaba aire, se ahogaba, necesitaba respuestas pero sobre todo sentir algo que fuese distinto a esa sensación de ansiedad.

Ginna - Ay! Luna, hoy te rezo a ti, pero también al Sol, necesito vuestra ayuda para luchar en mis días de claridad y en mis noches de oscuridad, en la tierra y en el cielo, me siento desesperada, no puedo moverme, deseo cambiar el rumbo, pero tengo tanto pavor que mi cuerpo esta muerto... ay luna, ay sol... sería más fácil si pudiera odiarte, pero no puedo...

Ginna- Ay! Luna, tú que lo ves todo, dime donde está, si se siente bien... protégelo y dale tu ternura... y dile mientras duerma, que lo único que le pido es que no quiera mal alguno para mi, que me deje vivir, vivir sin miedo a su afilado cuchillo, sin represalias, pero dile, que puede que un día, alcance fuerzas suficientes y le diga, yo misma, que le deseo más que nada en esta vida, que deseo tenerlo entre mis brazos, que deseo hacerle sentir único... que le deseo a él... mi único tesoro... ese aun no conseguido... aunque pueda ser tarde.

Llegó hasta una fresca pradera el bárbaro. Ahí le había llevado a ella una noche, al amanecer, una de las primeras veces que se encontraron. Escucho el cercano rio y lo siguió durante unos metros en dirección a su nacimiento, al hacerlo recordó la frase:

“Solo los peces muertos nadan a favor de la corriente.”

La corriente le decía que se olvidase de esa chica, que le dejase en paz y es lo que habría hecho en cualquier otra situación parecida, pero él ahora, a pesar de las heridas, se sentía vivo, tristemente el dolor le indicaba que estaba vivo.

Continuó hasta llegar a un gran embalse donde caía con fuerza el agua de una gran cascada, más alta que los torreones del antiguo castillo. Se despojó de sus ropas, se zambulló en sus frías y transparentes aguas. Eso le despejó la cabeza de golpe, lo necesitaba, todo el camino pensando le había agotado mentalmente hasta dejarle bloqueado. Nadó hasta donde terminaba la cascada, su base, el agua le masajeaba la espalda, cayendo sobre sus hombros, la nuca, relajando dulcemente toda la tensión acumulada desde la última fase lunar.

Recordó a Ginna tumbada sobre esa pradera, recordó que habían hablado del fresco olor de la hierba recién cortada, del tranquilizador sonido del agua de ese río golpeando las piedras al descender, la historia para niños que le explicó, su primera historia, como rieron juntos con "El campesino Sin Miedo" y sobre todo la recordó sonriendo, mientras las lagrimas le volvían a caer con ternura.

Ahora no podía ofrecerle mucho, tan solo un día más, si disfrutaban de ese día podrían repetir sino ¿para que seguir? ¿porque seguir con la búsqueda si no podían pasar todo un día juntos y sentirse bien? Poco a Poco, le repetía la Ginna insegura una y otra vez.


Despertó sobresaltado.

Guerrero- Despierto en una fresca y húmeda pradera pero estoy sudando, alterado. Sólo era una pesadilla más. La he visto en sueños y algo me dice que ella esta cerca. Lo presiento, le siento. Le han vuelto a ver por la taberna. Tarde o temprano sé que nos cruzaremos, nos encontraremos cara a cara. No sabré que decirle, ni siquiera sé que voy a sentir aunque me lo puedo imaginar: la timidez del principio.
¿qué es lo que le puede ofrecer alguien como yo?
Soy como soy, un luchador nacido en lejanas montañas, un extranjero, un simple hombre que solo espera que le hagan sentir especial, pero ¿a quien no le gusta eso? Leal a mi mismo, leal a las cosas en las que creo, por las que siento o amo. Un sensible corazón en mi interior protegido por la dura coraza del cuerpo de un salvaje. Siempre juego para ganar, nunca abandono una lucha cuando es por una justa causa. Soy un necio, un pirata, un cabezota, no rehuyo del combate, un luchador, un guerrero, tan solo un lunático más. No tengo mucho que poder ofrecerle. ¿Sólo mi fuerza y mi fe?

Ginna- El fuerte y salvaje viento me indica que algo no va bien, lleva días soplando con rabia y parece que quiera decirnos algo a gritos... me siento tan perdida, tan asustada, ... hoy no sonrío, hoy no lloro, hoy no siento... ya no estoy viva.

Ginna- Estuve tan cerca, que casi podía tocarte -pensaba ella en su interior, recordando la noche anterior -pero no pude decir nada, tan solo mirar, mirarte, te rastreo y en la camino hacia ti encuentro una vieja chiflada, me dice susurrando que si lo intento, no podré quitarme el escudo nunca... y acabando sus susurros, me deja con la palabra en la boca, con mil preguntas, y sale corriendo... ¿quien era esa cochambrosa bruja? ¿como sabia eso? ¿que debo hacer?¿que debo hacer...?

Guerrero- Un Ángel o un demonio, alguien en quien confiar o alguien de quien huir. Cuanto obtengo la confianza trato por todos los medios de no traicionarla pues es un preciado tesoro para mi. El buen amante o el más egoísta de los hombres. Aun así no le haría daño a ella. Trato de mejorar día a día, de aprender de mis errores y de aprender rápido de los errores de los demás. Para cada persona seré distinto. Solo soy uno más y sin embargo, estoy ahora tan seguro de mi mismo, que puedo mostrarme transparente ante sus ojos sin temor. Son tantas las cosas que había soñado hacer con ella... tantas las cosas que he deseado...¿que me ofrece ella? ¿que es lo que le puedo ofrecer que me diferencie a mi del resto?

Guerrero- Tan solo tengo el plano de ese tesoro y ni siquiera le puedo asegurar si existe o no, solo le vendo una ilusión en un tortuoso camino, el de su búsqueda, lleno de problemas, peligros, tristezas pero también de alegrías, satisfacciones y recompensas. Ni siquiera sé si yo resistiré esa búsqueda por más preparado que esté. No puedo pedirle que lo deje todo y me acompañe, ni que no lo abandone si no lo resiste más, aunque sé que le ayudaré, se lo intentaré poner tan fácil mientras pueda, pues también sé que necesitaré su ayuda. Solo le puedo ofrecer una ilusión, un sueño en el que creo a ciegas.

Ginna- Ando por las calles, pero no estoy en ellas, sigo perdida en mi mundo, inmersa en mi interior, .. de fondo escucho una tranquilizadora música, sin llegar a oír el estruendoso ruido de las calles, de los borrachos, las mujeres de alegre vida que pasean airosas sus cuerpos medio desnudos, los lamentos de los caballeros heridos... hace mucho aire, parece que los dioses están enfadados... alargo mis dedos para notar como el aire pasea entre mis manos, entre mis dedos, es tranquilizador... estiro la mano para tocarlo... para acariciarlo... para que me sienta... para sentirlo... de pronto, dejo de oír el susurro de esa música y empiezo a sentir que estoy en esas calles, empiezo a fijarme en mi alrededor. Me siento perseguida, todas las miradas están fijas en mi, como un bicho raro, como si todos esperaran una pequeña reacción mía, sin que esta termine de llegar.

Guerreros- Es extraño, aparecemos los dos de nuevo en el pueblo, los dos el mismo día y en el mismo lugar, la taberna donde nos conocimos ¿coincidencia? Ninguno puede prometer nada al otro pero los dos estamos aquí ¿que más pruebas necesitamos? Los dos esperamos señales de los dioses y estos se están enfadando. Vuelve a haber tormenta. Esperamos señales del otro, todo podría ser mucho más fácil si bajásemos nuestras armas, tirásemos los escudos y rompiésemos nuestras barreras. Ya lo hicimos una vez y el resultado fue descubrir la Pasión. Esta vez no quiero luchar solo, necesito toda su ayuda y no me llega.

Ginna- ¡ No puedo ! les gritaría, salpicándoles de mi agonía... ¡Dejadme en paz!... debo reaccionar pero no se hacia donde... él no parece trasparente, ni creo que lo fuera jamás, parece cruel, parece un maldito obsesivo, compulsivo y egoísta, lleno de rabia que hace pagar, vengativo y frío, calculador y controlador... pero ahora que lo pienso, yo soy así.

Guerrero- Sería más sencillo desaparecer, ese siempre ha sido el camino fácil. Es muy lista, si quiere sabe como encontrarme le he visto rastreando y yo soy un animal, salvaje y libre pero de costumbres. Tarde o temprano me cazaría. Sería una buena prueba para ella, pero estoy cansado de pruebas. La búsqueda, si la empezamos, estará cargada de ellas sin buscarlas, la vida ya tiene duras pruebas. Prefiero esperarle aquí, supongo que necesita saber que le estoy esperando. Esta es la única señal que le puedo ofrecer pues ella no quiso que le siguiese. Yo he hecho mi elección, por alguna extraña razón le escogí a ella, aun no lo sé, no le conozco tan bien. Solo sé que el destino así lo ha querido, las cartas así me lo anunciaron. Necesitaría a una Dama Blanca.

Guerrero- Demonios de la oscuridad vienen a verme con sus burlones bailes. La tentación en persona. Odio su prepotencia. Son incapaces de valorarme, creen que todos somos iguales, son incapaces de ver mi potencial. Creen que lo tienen todo y aun no me han sacado nada, tengo tanto para dar, tanto para compartir... pero temer mi cólera, arrancaré vuestro último suspiro y jugaré con él, os destrozaré con cruel rabia si me lo intentáis quitar. Soy un Lunático, un Luchador, un Exigente Egoísta, sólo un Guerrero, Ganador, Noble aunque Necio, Apasionado pero Astuto. ¿Querían saber mi nombre? Ahí lo tenéis, L.E.G.N.A. , quizás el lado contrario a un Ángel. Si tienes FE en mi no te fallaré, pero si luchas contra mi deberás temerme. Puedo compartir TODO o dejarte sin NADA.

Ginna- ni duermo, ni como, ni vivo, ... estoy obsesionada con avanzar y cada vez me bloqueo más. Maldito juego INFERNAL, ... no esperes nada de mi, porque ni yo sé lo que pasará, ni lo que quiero que ocurra... ¿a que estamos jugando? ¿que es esto? ¿que es todo esto? ...habla mi desesperación y a cada suspiro que desprendo, mi esencia se despide... no has sido tu, no te culpo, yo ya estaba así... y me arrancaste el poco corazón que tenía, sin que tu lo supieras, y ahora... ahora sigo donde estaba, pero te lo agradezco, porque ya no siento dolor.

LeGNa- No soy de este mundo. Quizás simplemente sea un ANGEL oculto, capaz de dar lo mejor de esta vida. Capaz de entender cualquier cosa, de dar antes de recibir, de luchar por justas causas, de hacerse sentir incluso cuando no le tienes, de confiar en lo más complicado, de ayudarte sin pedir nada a cambio, de enloquecerte lentamente, capaz de arriesgar todo para buscar el mejor de los tesoros, capaz de amar intensamente. Quizás me ves como a todos, quizás para ti solo soy uno más.

LeGNa- La silenciosa muerte nos visitará en el momento más inoportuno. Sujetándonos firmemente de la mano nos llevará hacia los crueles dioses que juzgarán nuestro recorrido por la vida. Nada servirá entonces, permitirán que te sientes a su lado o te apartaran en la vergüenza. Nada se podrá hacer ya, de nada nos podremos arrepentir, nada se podrá decir que no se haya dicho antes. Necesito sentir antes de irme, necesito despedirme cada uno de los días, necesito equivocarme para aprender. Torturas mi alma en esta agonizante espera, no sé cuando llegará el final, ni si lo terminaré o si será la anciana muerte la que cortará nuestros extraños lazos de unión, separándonos antes de que los dos podamos reaccionar. Estamos perdiendo nuestro valioso tiempo. Todo se acaba, hasta la vida.

Ginna- se me enciende la rabia y las ganas de venganza, de sangre, de tu sangre, aprieto dientes contra dientes, puños cerrados clavando mis uñas y me hacen heridas tan profundas... dejando caer lagrimas de sangre de mis manos, sin apenas sentir dolor... ¿sabes que estoy haciendo? intentar odiarte y no puedo, intentar olvidarte, pero más te recuerdo aun... solo me queda, dejarme llevar hasta donde el viento me lleve.

Ginna no podía parar de gritar, de pronto corrió y desapareció, se escondió en el agujero más profundo que encontró, temerosa pero con rabia. Escuchaba su respiración acelerada al correr y sin mirar atrás, desapareció en la magestuosa niebla. Mientras seguía escondida, pero observando todo, se dijo a si misma, .nunca seras uno más, sino que tu seras él, el que me cambio la vida.

LeGNa- Déjate llevar por el susurro de la brisa, deja que acaricie tu cuerpo suavemente, cierra tus ojos e imagina lo que sientes, escucha el sonido de las olas, siente mi pulso, respira profundamente, entraré de nuevo en tu interior dulcemente y te lo mostraré. Nada ni nadie lo puede parar, las cartas están boca arriba, el destino está ya escrito. Simplemente disfruta cuanto puedas. Siente mis brazos como te sujetan, mi piel como se eriza en contacto con la tuya, mi aliento en tu nuca y confía, ¿tu eres mi Dama Blanca? estoy aquí para darte placer, para hacerte sentir, para volverte a hacer sonreír una vez más o intenta odiarme si puedes.

Ginna- ¿como? me quede dormida en el agujero, extasiada de tanto correr, agotada de tanto pensar, pero algo me alarmó y me hizo despertar, abrir los ojos, creí oír su voz... tan cerca... creí sentirle, acariciar mi rostro apagado, sentí que me llamaba y me despertaba de mi letargo. Me parece oler su aroma, ahora estoy despierta... ahora sonrío y ya no sé si es que sigo soñando o que él ha estado aquí.

Ginna- necesito volver a mirarle a los ojos, mirar fijamente para ver... para decidir... para saber, para aliviar... sino lo veo claro me retiraré yo misma de la batalla, aunque pueda alcanzarme alguna flecha y herirme de muerte, pero si lo veo claro, ya no podrás marchar y deberás quedarte conmigo, enseñarme tu mapa... pues me dejaré guiar.

LeGNa- Mis heridas están casi curadas, mi cuerpo acostumbrado a los continuos combates, reacciona cicatrizando cada vez más rápido. No soy el charlatán de un mercado vendiendo su producto y a veces haces que me sienta así. Lo odio, no necesito venderme para que me valoren. Soy un guerrero, mi lugar es el campo de batalla, ahí es donde puedes conocerme, donde puedes valorar mi coraje, ahí es donde nos podemos encontrar. Muestra tu interés, valórame, confía en mi y podrás ofrecerme tu espalda con total tranquilidad, yo te la cubriré. Ponlo fácil, entrega todo y disfruta mientras vivas. Te ofreceré mi mapa, lleno de aventuras, lleno de problemas e inconvenientes, lleno de placeres y satisfacciones. Yo solo no puedo traducirlo, te necesito. Ten FE y juntos lo encontraremos o nos divertiremos buscándolo. Disfrutemos del camino.

Ginna - cuando llegue la inmensa tormenta ansiada por el cielo, que hace días se prepara, entonces en ese mismo instante, cuando descargue toda su furia, todo habrá terminado, habrá finalizado la espera, el sufrimiento, la agonía de los dos, ese sera nuestro final, pero también nuestro principio, solo en ese momento nos volveremos a encontrar y sabremos que decirnos al vernos de nuevo.

LeGNa- El cielo huele a tormenta, los hechiceros cantan y bailan para provocar la lluvia que tardará en llegar. No sirvo para estar encerrado, le esperaré fuera, dejaré que sus gotas resbalen acariciando mi cuerpo medio desnudo cuando caiga con furia. La lluvia de verano despierta mi deseo más profundo, tal vez incluso despierte de nuevo la pasión. Quiero sentir como el brillo de mis ojos alumbra tu cara, te penetra y ni siquiera sé aun si volverán a brillar al encontrarte. Quiero sentir como tu mirada recorre mi piel deseándome, en silencio, una vez más. Deseo que todo sea muy fácil esta vez, porque solo puede ser de esta forma. Lucharé por que todo sea tan transparente como el agua del arroyo, lo complicado ya llegará por si solo en el camino. Deseo sentir que somos uno cuando estemos juntos y que el tiempo se detenga de nuevo para nosotros. Ódiame con pasión y ámame con locura.

2 comentarios:

  1. DE PENSAR EN: QUIERO SER TU DAMA BLANCA
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    Lo leo, me implico y lo entiendo.......por si en algún momento se pensó lo contrario.
    Esperaré, pero esta vez yo también lo haré fuera, no dejaré de curtirme, de conocerme, de cuidarme, de esforzarme, de sonreir, de confiar...aún así seguirás en mi...

    yReN

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  2. No debí esperar respuesta...

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