Sin poder evitarlo, empiezan a resurgir después del silencio de todo el invierno y salidas de mi más intenso dolor para reabrir tus heridas, afiladas palabras de poca inspiración, convertidas en puñaladas de tinta que tratarán de penetrar en lo más profundo de tu interior.
Como los pequeños brotes verdes que nacen cada primavera, esta vez esas palabras pretenden ir cargadas de la esperanza que aporta pensar en una nueva vida. Pero no son más que sombras en la oscuridad, pues el dichoso reloj de arena continua dejándola caer con suavidad a un ritmo constante, la vida sigue y el tiempo nos se para.

No sé bien porque lo hago. La edad aporta la experiencia suficiente para conocer los pasos que deberé dar.
Sin embargo no paro de darle vueltas una y otra vez, a pesar de saber que no existe solución posible. No puedo incrementar esa dulce caída, desconozco como acelerar el ritmo para llegar al punto deseado, pasando velozmente el mal trago y evitando así todo sufrimiento y la ansiedad.
Aunque si sé como hacer para frenar el tiempo justo en el momento adecuado y conseguir hacer de ese instante algo eterno. La vida es una inmensa obra de arte que no llegamos a saborear completamente, perdemos muchos detalles por el camino. Un desconocido camin
o.
Haz la prueba, disfruta de un momento en toda su plenitud, deja que tu sensibilidad se expanda en su grado máximo. Confía en poder sentir, en parar el tiempo y quedarte en el. Nuestra mente es poderosa. Trata de percibir todas las sensaciones posibles de un instante concreto. Este mismo. Sígueme y te ayudaré.
Escucha tu interior. Estu
dia cada uno de tus sentidos por separado. Respira suavemente y analiza ese olor que flota en el aire, sin juzgarlo, simplemente huele e intenta identificar todos los diferentes olores que puedas separar. Observa tu alrededor sin prisa, colores, formas, temperaturas, distancias, texturas... Imagina cada una de ellas. Abre tus manos, frota tus dedos intentando palpar y sentir todo lo que ves, lo que hueles e imagina lo que sientes en cada momento. Saborealo. Escucha, no simplemente leas, oye cada uno de los sonidos a tu alrededor. Trata de visualizarlo desde el más cercano al más lejano. Intenta conseguir cada vez más detalles, disfrutar de lo más mínimo haciendo que cada uno de tus poros reciba algún tipo de información de este instante. Escucha estas palabras dentro tuyo como si te las estuviese susurrando a la espalda una tranquila voz que pronuncia palabra a palabra lo que lees, lenta y suavemente desde tu nuca. Siente como la suave caricia de mi mano puede erizar tu bello. Siénteme.
Puedes hacer esto como ejercicio para sentir el máximo de cualquier momento del futuro elegido para poder retenerlo. Pero ahora déjate llevar. Cierra los ojos y trata de hacer lo mismo para recordar "el todo" de un segundo de tu vida en concreto, volviendo al pasado y modificándolo a tu gusto. Ahora sólo te queda encontrar ese momento deseado para revivirlo una y otra vez. Recuerda.
Me sumerjo de nuevo en los recuerdos, atrapado en el tiempo, para conseguir saborearlo de nuevo, tal vez necesite aprender y dar un paso más. Me quedo con muchos buenos momentos que pese a retenerlos en mi memoria y poderlos revivir con mi imaginación, hoy echaré de menos.
Puede que no lo hayas conseguido. Que forma de percibir las cosas tan distinta tenemos los humanos! Que fácil es auto engañarnos con nuestra imaginación tratando de conseguir lo que anhelamos. Pero sobre todo, que sencillo resulta jugar con los sentimientos de los demás para ofrecer al otro nada más que lo que quiere ver, cuando en realidad sólo son sombras en la oscuridad.

Precios! Mentres anava llegint... Tancava els ulls de la raó que tenen akstes paraules! Ho he llegit dues vegades ia!
ResponderEliminarAh i x cert! La musica celta molt xula! ;) un pto*
Sara
:(
ResponderEliminar...no te quedes en los recuerdos pasados ... ves a buscar recuerdos nuevos que almacenar ... y siempre será lo que tú quieras que sea!
Un abrazo