Wrong again

Hay días en los que despiertas con ganas de no abandonar los sueños, días extremadamente sensibles en los que intentas parar de llorar sin lograrlo, pues algo te va consumiendo por dentro cada vez que te esfuerzas y terminas dejándote llevar tratando de sacarlo de esa extraña forma. Cedes y con ello cae a la vez tu fuerza para levantarte. Incluso después de un buen rato, sientes un nudo en la garganta, el mismo sabor amargo que te va atragantando lentamente hasta que vuelves a explotar. Ni siquiera le encuentras una explicación lógica, no ha cambiado nada desde ayer... quizás es por el hecho de saber que mañana tampoco cambiará nada. Te invade una incomoda sensación de vacío, de soledad y aun así no soportas a nadie a tu alrededor y terminas pensando, una vez más que necesitas estar sólo. Vuelves a escuchar la misma intensa canción una y otra vez, torturándote lentamente. Sientes que tu vida sigue paralizada en el mismo punto, no avanzas aunque tampoco pretendes hacerlo, sigues desangrándote, perdido dentro de ese laberinto. Vuelves a estar como al principio, pensando de donde sacarás la fuerza para levantar ya que lo poco que recuperas lo usas para tratar de desahogar con rabiosas lagrimas esa sensación de tu interior. De nuevo pensando en reaccionar cuando lo único que quieres es volver a dormir...